Han pasado bastantes días desde que escribiste tu carta, pero es que entre el viaje, los hijos y nieto se me ha pasado mayo sin enterarme. Comentabas los cambios que ha habido desde nuestra boda al tiempo actual, entonces los “organizadores” eran nuestros padres pues ellos pagaban el festín, yo tuve la suerte de que para casi todo me pidieron la opinión incluidos los invitados y lugares de ceremonia y comida, sacerdote, traje de novia etc., a ti pienso que siempre te ha quedado esa espinita clavada de que fueron tus padres los que mangonearon el cotarro y además tampoco hubieras querido esa boda con tanta gente y por supuesto con esa ropa, por eso te encantó la de nuestro hijo mayor por lo civil y en vaqueros y aunque estuviste muy discreto, en la del peque tanta parafernalia no te hizo ninguna gracia, pero como ellos eran los organizadores y los “paganos” del banquete, nos tuvimos que callar y acatar su voluntad, a mi me pareció una boda preciosa, pero eso es otro cantar, ya sabes que normalmente tenemos puntos de vista muy diferentes en cantidad de cosas, debe ser verdad que los polos opuestos se atraen, ya que a pesar de tantas diferencias, aquí estamos. Como bien dices debido a mi grave accidente (choque de trenes), nuestro viaje de novios fue un poco chungo pues no podíamos hacer demasiados kilómetros de una tirada, pero era lo que menos nos importaba en esos momentos, pues creo hablar por los dos, la felicidad que sentíamos era superior a los problemas que pudieran venir. Me acuerdo que íbamos en un 850 amarillo de cuatro puertas, lleno a rebosar yo traía conmigo toda “mi vida” material, sin contar lo que ya había venido por transporte y otros medios, el viaje fue espantoso en cuanto al tiempo, primero lluvia, luego granizo, después nieve, niebla, en fin todos los elementos atmosféricos nos acompañaron en nuestro primer viaje juntos hacia nuestra casa, la verdad es que no se nos ha olvidado nunca el viajecito, pero como digo arriba no nos importaba nada y nos lo tomamos con un humor que ya lo quisiera ahora algunos días. Bueno Ramontxu, por hoy ya termino que mi “pata”, ya sabes el esguince, me molesta y pide descanso, voy a extender el pie encima de la mesa ¿vale?.
Un besazo con cariño de tu Olalla.